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Escrito por pediatras, pensado para las familias

Escaldaduras

Hay que enfriar la quemadura inmediatamente, aplicando agua fresca durante 10-20 minutos y sin utilizar hielo

Niño cogiendo un cazo del fuego

Las escaldaduras se producen por el contacto de líquidos o agua caliente con la piel o las mucosas. Son las quemaduras más frecuentes en la infancia, sobre todo en los niños menores de 2 años. Las partes afectadas con más frecuencia son las manos, los brazos y el cuello.

¿Qué lesiones se pueden producir?

Los niños toleran menos el calor; la temperatura que puede provocarles quemaduras a veces es considerada normal por los adultos.

La exposición de un niño a un líquido con una temperatura de 60 ºC durante 3 segundos produce quemaduras de tercer grado. Por ello, existen declaraciones a nivel europeo que están tratando de limitar la temperatura del agua de las casas a 50 ºC.

¿Cómo actuar?

  • Hay que enfriar la quemadura inmediatamente aplicando agua fresca durante 10-20 minutos. No utilizar hielo.
  • Retirar la ropa sobre el área quemada si no está pegada a la piel.
  • Finalmente, observar la quemadura: si es pequeña y superficial -solo está la piel roja- aplicar una crema hidratante y vigilar si se producen cambios. Es conveniente tratar el dolor administrando paracetamol o ibuprofeno.
  • Si la quemadura exuda (rezuma líquido), cubrirla con una gasa estéril (o en su defecto, con una sábana o una toalla limpias), sin apretarla para que no se pegue a la piel, y consultar con el pediatra.

¿Qué no se debe hacer?

  • No aplicar hielo, mantequilla, dentífrico, ni otros remedios caseros sobre la quemadura.
  • No romper las ampollas, ni retirar la piel muerta.
  • No despegar la ropa de la piel.
  • No encender el el interruptor de la luz si huele a gas.

¿Cuándo es necesario consultar?

  • Si una quemadura pequeña y superficial se vuelve cada vez más roja e inflamada puede haberse infectado.
  • Si la quemadura exuda.
  • Si la quemadura es profunda - no duele (3.er grado), hay muchas ampollas o estas son grandes -, es extensa o si afecta a las manos, el cuello, las articulaciones, los genitales o la planta del pie hay que consultar de forma urgente.

En caso de duda, llamar al 112 y seguir sus instrucciones.

¿Cómo se pueden prevenir?

En la COCINA:

  • Debe impedirse, en la medida de lo posible, que los niños entren en la cocina. Si no es factible han de ser supervisados en todo momento.
  • Colocar las sartenes y las cazuelas sobre el fuego de tal manera que el mango no sobresalga del mueble de la cocina.
  • El mueble de la cocina tiene que ser fijo para que no bascule, provocando que caigan líquidos o alimentos calientes sobre el niño.
  • No dejar sillas cerca para que el niño no pueda trepar.

En el BAÑO:

Cuando se baña a los niños hay que tener mucha precaución con la temperatura del agua. Es un tipo de accidente desgraciadamente muy frecuente, aunque fácilmente prevenible.

  • Instalar aparatos especiales que impiden que el agua de la ducha salga a altas temperaturas (mayor de 50 ºC).
  • Probar siempre la temperatura del agua del baño con el codo (es una zona más sensible al calor que la mano) antes de introducir al niño. Es conveniente remover el agua antes, a veces la temperatura en el fondo de la bañera es más alta que en la superficie.
  • Mantener alejados de la bañera los objetos eléctricos.

Y recuerde que no debe dejar solo al niño en el baño y que es conveniente colocar tiras antideslizantes en el suelo de la bañera para evitar caídas.

Con las BEBIDAS CALIENTES:

Las quemaduras producidas por la ingestión de líquidos calientes son más frecuentes durante el primer año de vida, con la leche del biberón, y pueden ocasionar lesiones graves en los labios y la boca.

  • Los calentadores de biberones son más aconsejables que el microondas porque el calentamiento es más uniforme. El microondas no calienta por igual todo el biberón, por lo que es conveniente agitarlo bien y asegurarse de que no esté muy caliente antes de dárselo al niño.
  • Los grumos pueden estar más calientes que el resto por lo que hay que asegurarse de que la mezcla está bien disuelta.
  • Para la comprobación de la temperatura se pueden derramar unas gotas del biberón en el dorso de la mano o en la parte anterior de la muñeca: si apenas se nota, es que la temperatura es adecuada. En caso de duda, mejor tirando a tibia que a caliente.
Artículo publicado el  
21-11-2016, revisado por última vez el 20-11-2016
La información ofrecida en En Familia no debe usarse como sustituta de la relación con su pediatra, quien, en función de las circunstancias individuales de cada niño o adolescente, puede indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.

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