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El niño que no duerme

Es conveniente que las rutinas y los horarios del sueño se organicen en función de las necesidades y los ritmos propios del niño

niña dormida

Mi hijo duerme mal. ¿En qué le puede afectar?

Un sueño inadecuado, por calidad o cantidad, afecta mucho a niños y adolescentes. Puede alterarles el comportamiento y el estado de ánimo, volviéndose más activos de lo habitual o haciéndo que estén menos atentos. También pueden estar antipáticos, más irritables o somnolientos durante el día.

Algunos problemas de aprendizaje y del desarrollo mental y, por tanto, del rendimiento escolar, pueden estar relacionados también con problemas de sueño.

¿Se pueden prevenir los problemas de sueño?

Es importante que los padres ayuden a sus hijos a desarrollar buenos hábitos de sueño desde una edad temprana. El sueño es una conducta humana y como tal puede modificarse para aprender a dormir bien. Corregir ciertas ideas erróneas y llevar a cabo actitudes saludables favorecen que los niños duerman bien y se previenen muchos trastornos del sueño. (Sueño normal)

Hay que tener en cuenta que cada niño es diferente. Los patrones de sueño de un hijo  pueden ser diferentes a los del hijo de los amigos o incluso a los de otros hijos. Es conveniente que construya sus rutinas y horarios en función de las necesidades y los ritmos propios del niño. Hay que ser realista en cuanto a objetivos y expectativas. La forma de dormir irá cambiando con la edad y el proceso de maduración.

¿Cuándo se debe sospechar que existe un problema de sueño?

Hay una serie de señales que pueden ayudar a sospechar que el niño tiene algún problema de sueño.

Durante el día el niño tiene:

  • Mal rendimiento escolar.
  • Problemas de aprendizaje y de memoria en la escuela.
  • Hiperactividad, está más activo de la cuenta.
  • Agresividad, irritabilidad, problemas de comportamiento.
  • Mejor comportamiento cuando duerme más.
  • Accidentes frecuentes.
  • Dolores de crecimiento.
  • Dolores de cabeza por la mañana.
  • Poco peso o crece poco.
  • Más de 5 años y se duerme durante el día.

Durante la noche:

  • Despertares frecuentes (por ejemplo, un niño mayor de 1 año requiere la presencia de sus padres más de 3 veces por la noche y más de 3 noches a la semana).
  • Tarda más de media hora en dormirse.
  • Ronca.
  • Es difícil despertarlo por la mañana.
  • Se irrita mucho cuando se le despierta.

Ante la presencia de algunas de estas señales es importante hablar con su pediatra para que valore si existe un problema o trastorno del sueño y se comiencen a dar los primeros pasos para corregirlo. En alguna ocasión, dependiendo del problema, lo mandará a otro especialista.

¿Cuándo se considera que existe un trastorno del sueño?

Cuando los problemas de sueño de su hijo afectan de forma significativa su vida diaria:

  • Presenta alteraciones del humor, dificultad para concentrarse, somnolencia durante el día, cansancio físico y mental o un estado de tensión y ansiedad.
  • El problema de sueño está afectando la relación padres-hijo, la relación de toda la familia o sus relaciones sociales y escolares.

Lo más importante es reconocer que hay un trastorno del sueño para poder empezar cuanto antes a resolverlo.

Artículo publicado el  
16-3-2015, revisado por última vez el 10-3-2015
La información ofrecida en En Familia no debe usarse como sustituta de la relación con su pediatra, quien, en función de las circunstancias individuales de cada niño o adolescente, puede indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.

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