La pérdida de peso es un deseo y a la vez un problema muy extendido, sobre todo entre los adultos, pero también entre niños y adolescentes. Se oyen muchas insensateces sobre la manera de perder peso y continuamente aparecen dietas “infalibles”, a cuál más extraña.
En contraste, una fuente tan fiable como es la Escuela de Salud Pública de Harvard, en EE.UU., dice cosas tan lógicas como que “una caloría es una caloría, venga de donde venga” y que “la dieta ideal es aquella que vayas a poder seguir” y que “lo importante es proponerse objetivos realistas, no intentar, por ejemplo, meterse en un traje tres tallas inferiores en un mes.