Con la llegada del verano, desgraciadamente aumenta el número de ahogamientos. Suponen la segunda causa de muerte entre el año y los 19 años y son debidos fundamentalmente a la falta de precaución de los padres, de los propios jóvenes y de las autoridades.
En los menores de 5 años, el lugar más frecuente es la piscina privada o comunidades privadas para las cuales no existe legislación vigente sobre el adecuado vallado de seguridad, que se ha demostrado puede disminuir las muertes por ahogamiento hasta en un 95%, como sucede en algunos países de la Unión Europea. No obstante ningún sistema puede reemplazar la vigilancia de los padres y/o cuidadores del niño o la niña.
El atragantamiento suele ocurrir de forma rápida e inesperada, creando mucha angustia en los padres por la posibilidad de asfixia. De ahí la importancia de saber actuar ante esta situación.
Se habla de atragantamiento cuando un cuerpo extraño (comida, pieza de un juguete, objeto pequeño…) se introduce en la vía respiratoria, obstruyéndola e impidiendo que el aire entre en los pulmones. Como no se puede respirar con normalidad, existe riesgo de asfixia.
Llamamos así a las sillas y otros dispositivos de sujeción (capazos, elevadores con arnés y elevadores) homologados para transportar a los niños de forma segura en los coches.
Porque sabemos que el riesgo de lesiones disminuye un 75% cuando el niño viaja en un sistema de retención correctamente colocado.
Si su hijo tiene más de 2 años, recuerde:
Si su hijo tiene menos de 2 años, recuerde:
Existen actualmente en el mercado español unos mordedores con vibración cuyo objetivo es el de aliviar el dolor del bebé durante la erupción dental. Se trata de mordedores como los habituales, con la característica diferencial de que al morderlos vibran y con ello se pretende estimular la circulación de las encías y aliviar el dolor del niño.
No existe ninguna publicación científica, que conozcamos, que demuestre las ventajas de este tipo de mordedores. Existen en cambio algunas informaciones, no demostradas en trabajos científicos, que hablan de que el nivel de vibración que producen podría lesionar el esqueleto, a nivel de cuello y columna, del pequeño.
Las pilas de botón suponen un serio peligro para los niños, ya que pueden ingerirlas y sufrir graves consecuencias.
La revista Pediatrics ha publicado recientemente un estudio descriptivo, realizado en EE.UU., que analiza los casos detectados a lo largo de 20 años. La preocupación surge sobre todo porque se ha observado el mayor uso doméstico de pilas de litio de 20 mm (un 37,7% se encontraban en mandos a distancia) que son, además, las que producen mayores daños, incluso la muerte, debido sobre todo a que por su mayor tamaño quedan alojadas en el esófago cuando son deglutidas por el niño; en menos de dos horas producen quemaduras graves por las reacciones químicas que desencadenan.
Sabía Usted que:
Las lesiones producidas como consecuencia de los accidentes de tráfico afectan, de manera especialmente frecuente, a la población infantil y juvenil. El trasporte de los niños en el interior del vehículo debe garantizar la máxima protección en caso de colisión. Toda la sociedad debe responsabilizarse de la promoción de hábitos seguros en el trasporte de los niños y en el uso adecuado de elementos de retención específicos a la edad, peso y talla de los niños.
La información ofrecida en En Familia no debe usarse como sustituta de la relación con su pediatra, quien, en función de las circunstancias individuales de cada niño o adolescente, puede indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.
Te recomendamos que accedas a nuestra web "En Familia" donde encontrarás información específica para un público no profesional.
Muchas gracias
