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Meningococo en el colegio

Aunque el riesgo es bajo, en el colegio y la familia es donde se produce el contagio del meningococo

Niños en clase

Aunque el riesgo es bajo, en el colegio y en la familia es donde se produce el contagio del meningococo. La transmisión se produce al toser, estornudar o por contacto con las manos que llevan secreciones respiratorias.

¿Qué puede hacerse desde la escuela?

La meningitis bacteriana es una enfermedad de declaración obligatoria, es decir, que ante la sospecha de aparición de un caso, se comunica de forma urgente a las autoridades sanitarias competentes para que adopten las medidas de prevención adecuadas. Así, cuando se confirma la presencia de la enfermedad en un niño hay que tomar precauciones en su entorno, comenzando por el colegio, para evitar los contagios.

Los servicios de Salud Pública de las comunidades autónomas españolas, de acuerdo a sus protocolos de actuación, se pondrán en contacto con la guardería o escuela para trasladar toda la información a los padres.

Los padres de los otros niños deben tener en cuenta que no hay riesgo en seguir llevando a estos al centro escolar. El paciente, una vez recuperado y acabado el tratamiento, podrá reincorporarse al colegio sin problemas si el médico responsable lo determina, porque no hay riesgo de contagio para el resto de sus compañeros.

¿Quiénes tienen más riesgo de contagio?

Después de un caso de enfermedad meningocócica, el riesgo de que aparezca otro caso es pequeño. Los contactos estrechos, es decir, aquellas personas que han podido estar expuestas a las secreciones nasofaríngeas del enfermo, en los 10 días anteriores al desarrollo de la enfermedad, tienen mayor riesgo de contagiarse que el resto de la población. Se estima que la transmisión aérea de la bacteria solo se produce en distancias menores de un metro. El riesgo es mayor durante los primeros 7 días desde que aparece la enfermedad.

Dentro de este grupo de contactos estrechos estarían, por ejemplo, los convivientes del hogar, los compañeros de guardería o aquellas personas que hayan compartido frecuentemente la misma habitación para dormir. En estos casos es aconsejable que, durante los siguientes 10 días, se vigile si hay algún síntoma de la enfermedad, especialmente fiebre, y si lo hubiera, acudir entonces al pediatra.

Tratamientos preventivos

Para prevenir casos secundarios es posible que los contactos más cercanos del enfermo deban tomar un medicamento preventivo durante varios días, para erradicar la bacteria de la garganta. Es recomendable que el tratamiento se administre, preferentemente, en las primeras 24 horas después del diagnóstico del primer caso.

También conviene comprobar si los contactos están vacunados frente a la bacteria que causó la infección en el primer paciente.

Actualmente, la vacunación frente al meningococo C está incluida en los calendarios vacunales de todas las comunidades autónomas españolas. Además, también está disponible la vacuna frente al meningococo B, no financiada salvo en casos muy especiales, pero que se puede adquirir en las farmacias con receta médica.

Artículo publicado el  
28-11-2014, revisado por última vez el 25-11-2014
La información ofrecida en En Familia no debe usarse como sustituta de la relación con su pediatra, quien, en función de las circunstancias individuales de cada niño o adolescente, puede indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.

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