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Meningococo y meningitis bacteriana

La prevención es la mejor estrategia contra la meningitis. Hay varias vacunas para evitar las infecciones por meningococo, uno de los causantes

Niña recibiendo una vacuna

Las meningitis más graves están provocadas por las bacterias; entre ellas, el meningococo. Este puede tener diferentes “apellidos” (o serogrupos), siendo el B el más frecuente en España.

¿Qué es el meningococo?

El meningococo es una bacteria que habita con relativa frecuencia en las vías respiratorias altas de una persona, sin provocar la enfermedad. Se desconoce por qué en ciertos individuos susceptibles produce infecciones graves, sobre todo meningitis y sepsis (infección muy grave de la sangre), y provoca importantes secuelas, incluso la muerte de la persona afectada. Se estima que entre el 10 % y el 30 % de los que superan la infección sufren secuelas permanentes que pueden afectar al sistema circulatorio (amputaciones) o neurológico (parálisis, deficiencias intelectuales o de comunicación, sordera, ceguera o trastornos psicológicos).

¿Cuántos tipos de meningococos hay?

Aunque el meningococo puede tener hasta 13 “apellidos” (serogrupos) diferentes, en los países occidentales como España, los más habituales son el B y el C, si bien este último ha descendido un 87%, en los últimos diez años, debido a la inclusión de la vacuna frente al meningococo C en el calendario vacunal infantil de la gran mayoría de los países europeos.

¿Cómo se transmite?

El contagio del meningococo se produce por vía respiratoria, a través de las gotitas que se expulsan al toser o estornudar. Cuanto mayor y más estrecho es el contacto con una persona infectada, más fácil es el contagio, por eso los entornos más favorables para su transmisión son los ambientes escolares y familiares. Sin embargo, su capacidad de contagio no es tan alta como la de un catarro o una gripe.

¿Cuáles son los síntomas?

Hay personas que, durante un tiempo, pueden ser portadores faríngeos de esta bacteria sin que les produzca ningún problema. Aunque no se sabe bien por qué, en algunos individuos y en determinadas circunstancias, el germen se salta esa barrera y penetra en el organismo produciendo la enfermedad. En ocasiones, el tiempo que transcurre entre la llegada de la bacteria y la manifestación de la enfermedad puede ser de 3-7 días.

Cuando provoca meningitis, el comienzo de los síntomas suele ser brusco con fiebre, dolor de cabeza y rigidez de la nuca, pudiendo acompañarse de náuseas, vómitos, intolerancia anormal a la luz (fotofobia) y confusión.

Entre el 5 % y el 20 % de las enfermedades por meningococo se manifiestan como sepsis meningocócicas, sin meningitis. Es decir, como una infección sanguínea generalizada que no va acompañada de inflamación de las meninges. Igualmente, los síntomas comienzan bruscamente y se caracterizan por fiebre con importante afectación del estado general y la aparición de una erupción en la piel, con pequeñas manchas de color rojo violáceas, conocidas como petequias, en cualquier parte del cuerpo, habitualmente muy numerosas y de progresión muy rápida y que tienden a unirse entre ellas en minutos dando lugar a hematomas. Ante la presencia de estos síntomas, se debe acudir de forma urgente a un centro sanitario.

¿A quién afecta?

La enfermedad meningocócica afecta principalmente a los niños menores de un año. El segundo pico de la incidencia de la enfermedad se sitúa entre 1 y 9 años y el tercero en la adolescencia, de 15 a 19 años de edad. En los niños menores de 3 años la enfermedad suele tener peor pronóstico en cuanto a secuelas y mortalidad.

En el 99 % de los casos, la enfermedad se produce en personas sanas, es decir, que no tienen otras enfermedades previas.

El número de nuevos casos de enfermedad por meningococo en España se mantiene estable anualmente, con cifras de 0,7 casos por cada 100 000 personas, que aun siendo bajas, son unas de las más altas de Europa. Por ejemplo, entre 2011 y 2012 se confirmaron 371 casos y como consecuencia se produjeron 42 muertes. El serogrupo más frecuente fue el B, con 240 casos y 19 muertes, seguido del C con 60 casos y 10 muertes. El resto fueron por otros serogrupos o no consiguieron ser clasificados.

¿Cómo se puede prevenir?

La prevención es la mejor estrategia para el tratamiento de la meningitis. Actualmente existen varias vacunas para hacer frente a los diferentes serogrupos de meningococo:

La vacunación frente al meningococo C está incluida en los calendarios vacunales de todas las comunidades autónomas y ha demostrado ser muy eficaz, ya que el número de infecciones por este microorganismo ha disminuido sustancialmente.

La vacunación frente al meningococo B es una oportunidad de prevención reciente. Por el momento pocos países europeos la incluyen en sus calendarios pero ya puede adquirirse en las farmacias con receta. Está financiada en ciertos enfermos inmunodeprimidos, en quienes hayan padecido una infección previa y ante brotes de enfermedad meningocócica.

Además, en caso de determinados viajes internacionales puede ser recomendable vacunar individualmente con las vacunas tetravalentes frente a otros serogrupos además del C (A, C, W135 e Y) que, aunque en España no son frecuentes, sí circulan en otros países, especialmente en África, algunos países de Sudamérica o del norte de Europa.

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Protege a tus hijos frente a la enfermedad meningocócica
Artículo publicado el  
16-1-2015, revisado por última vez el 14-1-2015
La información ofrecida en En Familia no debe usarse como sustituta de la relación con su pediatra, quien, en función de las circunstancias individuales de cada niño o adolescente, puede indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.

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