Lavado de manos
El lavado de manos frecuente es la medida preventiva más eficaz y barata para la prevención de infecciones entre personas que están en contacto

El lavado de manos es la medida individual más importante para evitar la diseminación de las infecciones. Más del 80 % de las infecciones habituales se transmiten por las manos.
¿Cuándo hay que lavarse las manos?
- Antes de las comidas.
- Antes de alimentar a los niños, también si lo que se va a hacer es darle de mamar.
- Antes y después de preparar la comida, especialmente cuando se manipula carne cruda, pollo o pescado.
- Tras usar el retrete o ayudar a limpiarse a un niño, o bien después de cambiarle los pañales a un bebé.
- Después de sonarse los mocos, toser o estornudar sobre las manos.
- Antes y después de estar con una persona enferma.
- Antes y después de curar una herida.
- Antes de ponerse o quitarse las lentes de contacto.
- Después de jugar con juguetes que se han compartido con otros niños.
- Después de tocar a una mascota o tener contacto con sus desperdicios.
¿Cómo hay que hacerlo?
Usar agua templada y jabón. El agua sola no es suficiente para librarnos de los gérmenes.
Frote una mano contra otra durante unos 20 segundos. Dedique especial atención a las yemas de los dedos y especialmente al extremo de debajo de las uñas. Más del 95 % de las bacterias se encuentran bajo el borde de las uñas.
Aclare las manos con abundante agua durante 10- 20 segundos.
Séquese las manos completamente. Y si fuera posible, use una toalla limpia y seca.
Este artículo está basado en las recomendaciones de la web "Do bugs need drugs?", traducido y adaptado por Manuel Merino Moína. Centro de Salud El Greco (Getafe), Madrid.